Ejercicios de relajación en la oficina

Publicado por Nubox Colombia

El nivel de estrés que se manifiesta dentro de una oficina es suficiente para desencadenar numerosas enfermedades psicosomáticas y claramente no queremos eso. Es normal sentir presión y ansiedad durante ciertos períodos del mes o de la semana, pero muchas veces dejamos que el estrés se transforme en el estado constante dentro de nuestro lugar de trabajo y lo peor de todo es que ni siquiera paramos un segundo para darnos cuenta de aquello.

Si notas que últimamente padeces de insomnio, sufres dolores de cabeza constantes e incluso consideras que estás menos tolerante ante situaciones externas, es muy probable que el estrés esté llegando a niveles altos dentro de tu vida. Con respecto a esto, queremos que sepas que sí existen soluciones y que, si bien no eliminarán las tensiones de raíz, es muy probable que te ayuden a estar más relajado y con ello, más animado para afrontar los desafíos laborales diarios.

Con estas sencillas técnicas de relajación podrás sentirte mucho más a gusto durante la semana:

  • Estirar los brazos: claramente no estamos recomendando que pases todo el día estirando los brazos en tu puesto de trabajo, porque seguramente concuerdas en que no es un gesto que sea del todo bien visto. Sin embargo, existen momentos en que puedes realizar esta técnica de relajación y sólo debes estar alerta para realizarla. Por ejemplo: cuando te tomas unos minutos para ir al baño o cuando sales de la oficina a respirar aire puro.
  • Respira profundo: esta técnica si que puedes llevarla a cabo en cualquier momento y sin excusas. Te recomendamos que lo realices cada vez que termines alguna de tus labores, así podrás darte un mini descanso entre la que acabas de finalizar y la siguiente. Por ejemplo: si terminaste de digitalizar alguna información importante en tu computador y es momento de que pases a la siguiente de tus tareas, date 5 minutos para realizar tres respiraciones profundas antes de comenzar nuevamente.
  • Postura correcta: quizás te preguntas cómo una postura correcta podría ayudarte a liberar tensiones durante un día laboral y la verdad es que tiene muchísimo que ver. Cuando estás estresado, la tensión suele acumularse en tu espalda y cuello, por lo tanto, si además tienes una mal postura al sentarte o al caminar, sólo estarás añadiendo más peso a aquel sector sobrecargado de tensión.
  • Cierra los párpados y haz movimientos circulares: como te lo dijimos anteriormente, hay técnicas de relajación que simplemente no puedes realizar a cada momento, pero sí puedes detectar una hora del día adecuada para hacerlas. Esta, por ejemplo, puedes llevarla a cabo antes de comenzar tu hora de colación o al finalizarla. Será mucho más cómodo que puedas cerrar tus ojos por unos segundos, en un lugar donde tus jefes no crean que estás evadiendo el trabajo (seguro concuerdas con ello).
  • Mueve tu cabeza: este ejercicio debes hacerlo primero hacia un lado y luego hacia el otro, para luego seguir hacia adelante y hacia atrás, pero siempre lentamente y respirando profundo. A nuestro juicio este es uno de los mejores ejercicios de relajación, ya que puedes hacerlo siempre que estimes conveniente. No importa si estás en la cafetería o frente a tu computador, ya que todos entenderán que estás realizando un ejercicio que te permitirá liberar estrés.
  • Respiración profunda: sin mover el pecho coge todo el aire que puedas, haciendo que se hinche el abdomen. Hazlo lentamente y durante un par de minutos para que sea efectivo.
  • Visualización: cierra los ojos, pero evita pensar en nada. Imagina el lugar donde te gustaría estar en ese momento de estrés y piensa que eres un ente que te observa externamente en tu mayor momento de felicidad. Piensa en la ropa que te gustaría llevar en ese momento, en los olores que te gustaría percibir, en la temperatura del ambiente y en la compañía que te gustaría disfrutar.
  • Mirar por la ventana: no todos tienen la ventaja de tener una ventana al lado de su puesto de trabajo, pero si tienes una, te aconsejamos que la aproveches. Sueña un rato mientras estás en el trabajo y date un momento de pensar en tus planes personales mientras miras el cielo o una sorprendente ciudad fuera de esas cuatro paredes.
  • Caminar: ¡Date un respiro y levántate de esa silla! Tienes muchísimo trabajo y lo sabemos, pero 5 minutos fuera de tu silla no le harán ningún daño irreparable a la compañía. Tus piernas y tu cerebro te agradecerán la movilidad por un momento.
  • Meditar: este ejercicio lo dejamos para el final porque más bien lo recomendamos para el momento en que dejas tu lugar de trabajo. Si te vas en auto o en bicicleta, no es necesario que medites con los ojos cerrados, también puedes tener pensamientos concentrado en acciones positivas o en objetivos que te gustaría alcanzar. Ahora, si vas a viajar a tu casa en autobús o tren, es un buen momento para que cierres tus ojos y atraigas pensamientos positivos a tu mente.

Así pues, con estas pequeñas técnicas que te robarán tan solo unos minutos al día, podrías mejorar tu ánimo y probablemente tu productividad. Pero tranquilo ahí, porque eso no es todo, te invitamos a que crees estos "mini hábitos" en tu rutina y luego, tras dos semanas, evalúes como te sientes. Si ya estás durmiendo mejor o tu espalda ha cesado su dolor, entonces estas pequeñas acciones sin duda han dado resultado y podría ser momento de que idees nuevos " mini hábitos" que podrían funcionar en otros aspectos de tu vida.