Lecciones de liderazgo para emprendedores

Publicado por Nubox Colombia

Ya tuviste una gran idea y formaste tu propia empresa, tienes metas que cumplir, planes que mejorar y probablemente, un grupo de personas que trabaja junto a ti. Son los que respaldan, gestionan e implementan tus decisiones dentro de la organización, pero ¿te has preguntado si estás siendo un buen líder para ellos? Si aún no lo sabes, este artículo podría interesarte.

Vamos a ponerte un ejemplo que de seguro conoces y es el de Steve Jobs. Aunque no lo creas, Jobs partió como un emprendedor al igual que tú, sin embargo, llegó a formar un imperio tecnológico. Obviamente no vamos a quitarle mérito a sus grandes y revolucionarias ideas, pero sí debemos recalcar que su posibilidad de cambiar las perspectivas del mundo y desarrollar productos fuera de lo imaginado, se debió en gran parte a sus convicciones con respecto a perseverancia, innovación, equilibrio entre pares de trabajo y seguridad en los propios sueños e ideales.

Quizás piensas que para liderar debes tener carisma, mandar a los demás y contar con ciertas habilidades de convencimiento, pero la verdad es que todo eso es parte de un concepto global al cual llamaremos “ser un referente”. Anótalo en lo que tengas a mano, porque si vas a encabezar las decisiones de tu emprendimiento, lo principal es que transformes en un referente digno de confianza, seguimiento y apoyo de tus trabajadores.

No es una tarea simple, pero claro que es trabajable.

 

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¿Cómo puedo ser un referente?

Visión clara: primero que todo, debes tener una visión que se caracterice por su autenticidad. Todo emprendedor quiere llegar a una meta, pero no todos van a hacerlo de la misma forma y ahí radica la diferencia. Que tu meta no sólo sea generar ganancias, sino que agregar valor a tu empresa y con ello, a las personas que trabajan junto a ti.

Cuando tengas dudas pregúntate cómo te gustaría que los demás percibieran a tu empresa: ¿Cómo una máquina de hacer dinero? o ¿cómo una organización que trabaja de manera unida por la misma finalidad?

Digno de respeto: el respeto no es algo que se gane fácilmente, pero un líder debe tener el de todos sus trabajadores. Para esto debes contar con los conocimientos necesarios en el área en la que te desenvuelvas y darlo a conocer de forma comprensible, amable y cercana a quienes hacen que tu emprendimiento funcione cada día. Además, es necesario que demuestres que eres una persona capaz de tomar decisiones, que gestiona los momentos de crisis con buen criterio y que, por otro lado, apoya, conoce y entiende a cada integrante de su empresa.

Planificado, organizado y cooperativo: aunque tengas gente que trabaja para ti, no significa que puedes abandonar el barco y dejar que las situaciones en tu empresa agarren rumbo por si solas. Tu equipo necesita que la persona que esté al mando les entregue estabilidad y confianza en el negocio, por lo tanto, debes demostrar que tienes capacidad de planificar los pasos a seguir, gestionarlos y estar dispuesto a apoyar a tus trabajadores cuando sea necesario. En resumidas cuentas, eres tú quien debe controlar el proceso en todo momento y para eso es justo que estés presente de manera constante y con buena disposición.

Optimista: no hay nada que se valore más en una jefatura, que su capacidad para ver el vaso medio lleno en situaciones difíciles. Los trabajadores van a imitar la actitud del buen líder, por lo tanto, si demuestras confianza en que la situación mejorará, ellos también pondrán de su parte para creer en aquello. Eso sí, no sirve de nada que seas un optimista sin base, sino que debes estudiar el caso y con tal información generar soluciones y posibles escenarios que respalden tu postura positiva.

Mantén tales actitudes en el tiempo

Como ves, un buen liderazgo es la base del funcionamiento y del éxito de un emprendimiento. Si bien son varias las condiciones que un líder debe reunir para poder ocupar esa posición privilegiada dentro de una organización, los mejores son aquellos que las trabajan continuamente y deciden mantenerlas en el tiempo.

No olvides que un jefe puede ser superior porque su cargo así lo dice, pero un líder no siente superioridad, sino que capacidad de guiar e influir en su equipo para obtener resultados positivos.

 

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